domingo, 8 de junio de 2008

La estrella de la sanguchería

Es domingo, vamos en busca de esos exquisitos chicharrones que uno dice sólo se pueden comer en Lurín. Pronto se hace una rápida revisión de planes, Lurín está muy lejos. Aunque las ganas por esa versión peruanísima del ‘sandwich’, sánguche, o comúnmente llamado pan con chicharrón sigue inquietando al paladar.

La historia del pan con chicharrón es confusa y ambigua. Hace poco más de tres décadas aparecieron numerosos locales que ofrecían desayunos de infarto, incluían su siempre despampanante chicharrón de cerdo y un jugo o café para acompañar el plato. La mayoría de estas sangucherías se ubicaron en Lurín –valle hoy conocido por sus famosos sánguches de cerdo– y fueron, conforme pasó el tiempo, esparciéndose por el resto de la capital hasta constituirse en locales que hoy gozan de gran afluencia. Por sus ingredientes, el pan con chicharrón, es de origen mestizo y responde a la mezcla española y peruana. Lo curioso del caso es que han sido los descendientes de la inmigración china y japonesa radicados en nuestro país los que se han especializado en la preparación de este sánguche de fin de semana.

El chino de la esquina

En los barrios de Lima y Callao, siempre se ha oído la famosa frase, el chino de la esquina, curiosamente esto es posible en los jirones Chancay con Zepita en el Cercado de Lima. No se encuentra la famosa tienda del chino, pero si una famosa sanguchería.

En El Chinito la devoción por mirar qué nos preparan, sobrepasa los límites. En la puerta del jirón Chancay se luce una paila de bronce con los pedazos de chicharrón flotando de placer. A su lado, otra más pequeña y de acero común hace dorar los camotes anaranjados en rodajas. Tras el mostrador, unas fuentes metálicas en baño María mantienen calientes el lechón trozado, el pavo en rodajas y el jamón ahumado.

Félix Yong, hijo del homónimo padre que inauguró este local hace 48 años, asegura que vende 100 kilos de chicharrón al día. Eso porque abre desde las 8 a.m. hasta las 9 p.m. de lunes a viernes. Y los domingos y feriados atiende hasta el mediodía. "El peruano es muy exigente, percibe los detalles. La calidad y la cantidad deben ir a la par, siempre", confiesa.

Es el pan con chicharrón, el sánguche peruano por excelencia. Es la forma de prepararlo y de comerlo, el crujir del chancho, lo crocante del pan, la combinación mágica del dulce camote frito, el ácido de la cebolla y ese inconfundible salado del cerdo frito en su propia grasa. Es un exceso de sabores, una exageración de las mejores. Un festín de sensaciones, y todo, en un mismo sánguche.


* Todas las imágenes son propias del sitio Yerba Mala.

4 comentarios:

Rock N' Tattoos dijo...

:D esa narrativa

es atractiva :)

habra que pasar por chancay pa empujarse uno de esos!

gerald306 dijo...

muy buena nota y espero que podamos enlazar nuestra web.:
www.pimienta-peruana.blogspot.com

jaime dijo...

Muy buena nota, te felicito.

Anónimo dijo...

Hola, buena nota....uan consulta saben si esta sangucheria atiende los dias sabados, por que este sabado me quiero ir a empujra un par de sanguchazos. Porfavor mandeme la respuesta ami mail
darkmistake16@hotmail.com

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